La comunidad educativa (I): Alumnos vs. Estudiantes

En la serie de posts para el blog de Sangakoo “TIEMPO PARA APRENDER” que publicamos en las semanas previas, apuntábamos a la idea que estamos más en un cambio de época que en una época de cambios. Las respuestas que teníamos a tópicos cotidianos, se han hecho obsoletas y nos conviene encontrar las preguntas, por ejemplo, sobre qué educación y sistema educativo podemos precisar para los tiempos que nos vienen. Lo único cierto es que hoy no estamos preparando a nuestros hijos para el futuro que tendrán, no según el pasado que tuvimos nosotros. Tal vez pueda servir de ejemplo en la evolución educativa de las mujeres que a principios de siglo XX fueron educadas como sus madres y nada de ello les sirvió para el mundo que venía.

La serie que iniciamos hoy tiene como protagonista a los agentes que en sus diversos roles disponen de la capacidad de definir preguntas y recabar respuestas y también a toda la comunidad educativa. A todos ellos, ofrecemos estas reflexiones con el ánimo de contribuir a esclarecer algo tan importante como la preparación de hoy, para el mañana que imaginamos y quizás podamos desear.

Obviamente el agente educativo primero, es el propio educando. Al que creemos hay que convertir en el centro de la concatenación de las acciones precisas para descubrir las preguntas necesarias. Se dirá que no saben lo que quieren y en ello radica precisamente el cambio de chip que todos precisamos. El que debe recibir tiene que ser el primero en hablar y al que escuchar. Saber lo que pueda querer o (re)conocer que no sabe lo que quiere, representa el primer paso. Este primer paso es tratarlo como sujeto y activar su confianza, es generar una necesidad que quiera y pueda satisfacer. Al que recibe, no podemos asegurarle que le vayamos a dar lo preciso y por ello, entre otras cosas, la primera acción es transformar su papel pasivo en papel activo. Pasar de ser sujeto que recibe, a ser sujeto que da, para dando, conocer sus límites y poderlos superar. Aprender es llegar a los propios límites junto a los límites de otros generando la aportación de valor. Vivenciar tus límites es el mayor de los aprendizajes, porque nos plantea retos vitales. Como dice Nilton Bonder:  “No se consigue tanto por medio del conocimiento como trascendiendo cierta ignorancia.”

Si los alumnos son aquellos que aprenden de otras personas (desde el punto de vista etimológico, “alumno” es una palabra que viene del latín alumnus, participio pasivo del verbo alere, que significa ‘alimentar’ o ‘alimentarse’ y también ‘sostener’, ‘mantener’, ‘promover’, ‘incrementar’, ‘fortalecer’. ) mejor hablar de estudiante.

Un estudiante es “aquella persona dedicada al estudio de conocimientos, aprendizajes o prácticas sobre alguna materia, arte o profesión” (Wiquipedia). En ese sentido, el estudio y la contemplación son la denominación que los antiguos griegos daban al “ocio” (con el nombre de otium los romanos y luego ocio en occidente) entendido como las más altas labores del saber sobre nuestra existencia. De ahí, derivó el “negocio” como el trabajo de ganarse el sustento y la supervivencia, una negación de lo principal, el estudio y la contemplación, dando al ocio el contenido de la frivolidad, el divertimiento y el dejar de pensar.

Así pues encontraremos en el estudio las más nobles tareas de cualquier ser humano para concentrarse y poder definir el propio proyecto de vida y no confundirlo con el conocimiento de algunas materias que nos permitan el oficio de vivir.

En la radicalidad del “para qué estudiar”

encontramos la primera de las actuaciones educativas

y con ello poder activar el rol imprescindible

para la noble tarea de comprender.

Pere Monràs

Los contenidos de Sangakoo disponibles en Tiching

En Sangakoo, ya sabéis, trabajamos en y para la colaboración continua. Las fórmulas colaborativas nos parecen básicas, no solo en el aprendizaje sino en nuestras relaciones empresariales y sectoriales. Nuestra filosofía es que solos podemos ser listos, pero juntos seremos brillantes.

Así que en este orden de cosas, y desde este mes, Sangakoo tiene un colaborador más: ya están disponibles todos los contenidos de Sangakoo en la red educativa escolar Tiching, que hace pocos días, ha renovado su plataforma. Los contenidos de Sangakoo en Tiching forman parte de los cursos online, contenidos basados en los intereses o el nivel de estudios y que están supervisados por un matemático de Sangakoo.

Os invitamos a participar de esta red social educativa y a acceder desde esta a los contenidos de Sangakoo. ¡Y nos encantará saber vuestros comentarios al respecto!