La transversalidad del conocimiento: romper el muro

No es una moda. Más bien es una novedad. Una moda es efímera. Una novedad permanece.

En las escuelas ya se habla, si bien aún no se hace o se hace poco, de suprimir los currículums convencionales por disciplinas y desarrollar el aprendizaje relacionando todo tipo de conocimientos precisos para resolver una situación.  ES “ROMPER EL MURO”, devolver el sentido y propósito del aprender usando todo conocimiento al alcance para una mejor y más efectiva manera de plantearse las decisiones. En definitiva, más allá de saber, saber hacer. Ya no se trata de memorizar para aprobar una materia en un examen de supuesta competencia de contenidos. Se trata de saberse manejar  en las decisiones que la vida te ponga delante con todos los recursos disponibles.

Romper muros entre las disciplinas diversas tiene una razón de ser. Si bien dicho así parecería más una temeridad, apta para descolocar incluso a los estudiantes más avanzados. Sin embargo como acontece ante cualquier nueva circunstancia existe un tiempo inicial de adaptación a fin de probar y reconocer los potenciales beneficios de lo nuevo.

Derribar muros es abrir espacios y darle a los nuevos espacios otra respiración que aliente la vida y genere esperanza. Por ello, son necesarias novedades metodológicas que incidan de lleno en las propias creencias, sobre los modelos de aprendizaje y los procesos cognitivos, especialmente en el caso de los maestros y profesores, y que van mucho más allá de una tecnología. Es una reelaboración de contenidos que implica al producto resultante y además un servicio “sherpa” o de acompañamiento personalizado que mitigue o minimice miedos que siempre aparecen al cambiar las rutinas y además también, y no menor, una conceptualización clara de lo que se pretende. En definitiva, hablamos de un “product market”, un “service market” y un “concept market” integrados en una correspondencia entre las partes y el todo intachable.

Y en los momentos actuales que son los que nos exigen esta transformación, sin lugar a dudas los sistemas educativos deberán aceptar la diversidad, pero incorporando de forma permanente la investigación de todo lo que se lleve a cabo. Hoy día la teoría y la práctica ya no se puede separar, deben ir juntas, investigando lo que hacemos y aplicando lo que encontramos. Seria un avance considerable que podría ajustar los tiempos de la reforma evitando planificaciones en tiempo y coste altísimo a fin de tener la seguridad sobre lo que convenga impulsar.

Estamos hablando de cómo y de qué manera se aúnan esfuerzos para identificar los resultados de las experiencias en curso, desde una evaluación estricta en todos los planos de la reforma, y al mismo tiempo dinamizamos lo que cada agente educativo considere apropiado en un entorno de cooperación definido.

Quizá podamos decir:

Rompamos muros para construir ágoras

Pere Monràs

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