La reforma educativa y la experiencia de Finlandia

La prensa ha dado extensas explicaciones sobre la reforma educativa que se desplegará en Finlandia a partir del próximo año escolar 2016-17. Lo más impactante, a criterio nuestro, es la decisión de abandonar la enseñanza por disciplinas de conocimiento y substituirla por el aprendizaje colaborativo basado en proyectos a resolver a partir de la imbricación de diversas disciplinas.

Ya hace cierto tiempo que Sangakoo trabaja en la misma dirección y nos satisface enormemente que un Estado se decida a dar formalmente el paso, por otra parte osado, de implementarlo con todas sus consecuencias. Desde nuestra experiencia con Sangakoo.com hemos detectado varios elementos a tener cuenta que quizás no se ven en la intención pero sí en la ejecución de esta revolución educativa y que explicamos a continuación:

1. La reforma exige otra manera de abordar la educación, fruto de las condiciones y cambios de la sociedad así como de sus necesidades. Resulta obvio que la sociedad industrial de los últimos siglos ( y todavía ahora en muchos sectores), necesitaba universalizar lo que las élites ya hacían con los preceptores e institutrices de forma individual. Preparaban al sujeto en todos aquellos ámbitos de conocimiento necesarios para poder ejercer un papel en los procesos de trabajo, más allá de los sistemas de producción artesanal de los gremios. La estandarización, la mecanización progresiva, el trabajo en cadena (fragmentando las competencias y promoviendo el ejercicio de una imprescindible jerarquización) inician la era del asalariado. Esta relación, en sí misma, comportaba un vínculo entre capital y trabajo de naturaleza potencialmente alienante. Las tesis marxistas apuntaban, con acierto, al empobrecimiento individual ocasionado por no tener acceso a los medios de producción. Una situación creada por la apropiación por parte del capital de los excedentes,tanto en términos económicos como sociales, generados por la tarea del trabajador. Este tipo de relación crea las condiciones para que las partes se pongan de acuerdo en la manera de mitigar esta situación: la negociación colectiva.

Conclusión: una educación para hoy y para mañana debe ir más allá del foco del “trabajo” y debe orientarse hacia el foco de la “vida”.

 

2. Nace la escolarización progresivamente obligatoria. Y nace con la Ilustración, sin otra misión que la preparación, en todos los sentidos, de los niños para su incorporación al mundo del trabajo con una garantía acreditada de su especialización y competencia. Se crean las estructuras precisas (aulas) donde encajar a los alumnos. Un lugar en el que, primero un maestro y más adelante diversos profesores conocedores de una materia en particular, transmiten el conocimiento especializado. Lo más importante era saber la parte de un todo, sin necesidad de saber o entender el todo. Y se desarrollaron las especialidades en el ámbito del trabajo físico pero también, por contagio, en el ámbito de las profesiones. Así, por ejemplo, si se quiere hacer medicina es preciso elegir especialidad, si se quiere ejercer la abogacía o la ingeniería, también, etc…La división del trabajo, en cualquiera de sus formas, se hace imprescindible.

Conclusión: una educación efectiva debe superar el “especialismo” de saber algo y trabajar para que se adquiera la competencia de aportar excelencia a una parte, conociendo el todo al que sirve.

 

3. Esta visión especializada otorga, sin otra opción, una visión causalista de la realidad. Toda parte forma parte de un todo, pero el todo no es tu trabajo. El trabajo es secuencial, una cosa después de la otra. Además, la incorporación de una tecnología cada vez más potente permite sustituir de forma inteligente el factor humano por otra forma más efectiva, más previsible y más eficiente. Estamos hablando de la repetición ad-limitum de montones de objetos que han ido configurando la sociedad del bien-estar material.

Conclusión: una educación efectiva tiene que generar metamodelos preparados con una visión a la vez sistémica y holística.

4. En el siglo XIX ya no es sólo la tecnología, cada vez más potente, la que se incorpora a la cadena de valor sino que es la ciencia la que proporciona los principales elementos para avanzar en el progreso social. La ciencia introduce paulatinamente una manera de hacer propia. Una metodología (los paradigmas de Khun) para acercar el todo y la parte, la parte y el todo. Los dos se hacen indisolubles y tanto la comprensión de las necesidades como su resolución requiere que el conocimiento se enriquezca mediante la interacción de sistemas y subsistemas interrelacionados. Vuelve a aflorar una visión sistémica y holística que hace posible acercarse a la complejidad sin traicionarla con reduccionismos que la empequeñezcan. Sólo enfocándonos en el “para qué” y dejando de lado el “por qué” es posible abrir la mente y ver lo intangible, más allá de las limitaciones de la percepción sensorial directa.

Conclusión: Una educación efectiva tiene que superar el sistema cartesiano de ver la realidad.

 

5. Esta oleada científica invade la sociedad a todos los niveles y va creando elementos progresivos de conciencia, más allá de los mitos del poder establecido. La conciencia atrapa la ciencia y se abre al propio “ser” del sujeto, entendiendo, aplicándo el propio funcionamiento biológico de la especie a la computación. Las neurociencias y lo que de ellas se deriva dan un vuelco copernicano a la comprensión de nuestro yo y establecen fundamentos en diversas direcciones. Por una parte se potencia el antropocentrismo (todo gira a nuestro alrededor y nos convierte en soberanos de todo lo existente) pero a la vez también adquirimos la infinita conciencia biomimética de no ser más que partículas cósmicas interactuando. Estamos desbordados y separados. La complejidad y la diversidad están presentes de forma visible, afectando a la cotidianidad de nuestras vidas. Pero la masa social no llega a captar la magnitud de una transformación que ya no afecta sólo a los objetos sino que ejerce su acción transformadora sobre el sujeto. Emerge así con fuerza el pensamiento socrático clásico de la sabiduría  que impone como reto fundamental el “conócete a tí mismo”.

Conclusión: Una educación efectiva no se fundamenta en la prosperidad material, en el bien-estar, sino en el bien-ser. El gran pecado del sistema en su estadio actual se llama “desigualdad social”

 

6. Desde esta nueva perspectiva los vestidos del conocimiento se han vuelto pequeños, las costuras encorsetan al sujeto y las culturas sobre añadidas no dan respuesta a los anhelos del SER. Nuevas dimensiones pugnan por salir y expresarse, por volar más alto y ser más libres.  No se trata sólo tener los pies bien puestos en la tierra, sino de soñar futuros llenos de esperanza, algo imposible con las reglas conocidas. Cae la economía hegemónica y también la humillante política servil, las formas de convivencia ya no quedan justificadas por las condiciones de supervivencia que las hacían necesarias. Las relaciones se tecnifican, pierden su alma y no precisan de la imposición de los posthumanos bióticos, en tanto ya están presentes. Una nueva especie ya se formula por parte de las élites pensantes.

Conclusión: Una educación efectiva no se consigue conociendo lo que vendrá sino preparando y adquiriendo las más altas cotas de integración de nuestras funciones cerebrales para tener la capacidad de construir el futuro.

7. Prepararnos para lo que aún no sabemos puede resultar incomprensible para las mentes dirigistas que se rigen por objetivos lineales. Pero no hay ninguna duda que la capacidad de estar preparados ante las incertidumbres y las situaciones imprevisibles sólo puede realizarse con una sólida capacitación humanística, social y filosófica. No puede haber una buena práctica sin una teoría que la sustente y toda práctica, aunque no se conozca, obedece a una determinada teoría. Cambian las reglas de juego en las interacciones humanas. Lo local requiere la visión global y lo global debe tener el grado de especificidad adecuada a lo local. La persona preparada huye de la estandarización y al servir al sujeto, sirve a la singularidad.

Conclusión: una educación efectiva aprecia la diversidad, la correspondencia de niveles, la polaridad y el fluir como elementos esenciales para poder crear en cualquier situación.

 

Compendio de todo lo expuesto:

A. La reforma educativa no es tecnológica sino metodológica y se sustenta en la tecnología apropiada ya existente.
B. La reforma educativa es necesariamente (y en grado muy elevado), vivencial y experiencial.
C. La reforma educativa es colaborativa o no será. El individualismo exarcebado está en la génesis de los disparates en los que nos encontramos inmersos.
D. No hay ninguna duda que cambian los roles de los agentes educativos y especialmente la relación escuela-hogar. Los maestros son los grandes prescritores del cambio transformativo. Resulta prioritario prepararlos previamente.
E. El sensor de la bondad y buena evolución de la reforma educativa se encuentra en el restablecimiento de la confianza entre las partes del sistema.
F. El entrenamiento riguroso para deshacer convicciones ancladas en los patrones mentales ya obsoletos debe basarse en evidenciar, identificar y reconocer su grado de obsolescencia.
G. La integración social es clave, no un valor añadido, es un factor de alto impacto tanto a nivel económico como en términos del sentido de la especie humana.

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Un comentario en “La reforma educativa y la experiencia de Finlandia

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